REGLAMENTO DEL CLUB MARATHON HORIZONTE DE ZARAGOZA

 

Art. 1

El principal fundamento y motivo de existencia de este grupo deportivo es el de darle a las piernas paso a paso y sin ayuda de motores o de ruedas. Es decir, el desplazarse a golpe de calcetín por trochas, pistas, veredas, cañadas, senderos, vías, atajos o carreteras, practicando lo que todos conocemos por carreras.
 

Art. 2

Para ser socio del Grupo con todas sus consecuencias, hay que demostrar querencia por ser un buen atleta: Llevar una vida sana, tener las piernas derechas, un corazón que no reble y los pulmones sin disnea; y además participar -haga calor, frío o llueva- en todos los entrenamientos que el Presidente provea, por las tardes a las ocho -los días que no son de hacienda- y en sesiones matinales, domingos y días de fiesta, en punto a las ocho treinta junto a la entrada del Parque Grande o Primo de Rivera.
 

Art. 3

Todo socio deberá cuidar su buena presencia: llevar prendas deportivas -calzón corto y camiseta- adecuados a la brega del ejercicio y esfuerzo que nos exigen las pruebas. Sin que el maillot nos enseñe los pezoncillos o tetas ni que el pantalón nos marque el paquete o platanar con desdoro y sin vergüenza.
A quienes no respetaren estas reglas se les amonestará en público o asamblea porque la moral del Club en tocante a la decencia, ha sido, es y será rigurosa y muy severa. En caso de reincidencia de impúdica vestimenta, se invitará al denunciado a salir por la puerta estrecha para que fiche en castigo por club de la competencia tal como Skorpio u Olimpo si lo admiten y le dejan.
 

Art. 4

Durante el siglo XXI, mientras le dure la cuerda, regirá la institución Tomás, Bermejo Alcolea por ser el socio más joven, bien plantado y con más fuerza.
Al secretario y vocales los regirá la Asamblea.
En lo tocante a las cuotas (dicho de otro modo, perras) se estará a lo que disponga la subcomisión de hacienda. Ha de saberse por todos que cuanto se recolecta del bolsillo de los socios en buenos fines se emplea: Almuerzos, viajes, trofeos, celebraciones, meriendas... Y mientras hubiera fondos y algún socio en la indigencia, la Junta está autorizada hasta pagar en préstamo, su hipoteca.
Prohibición es terminante de soltar ninguna perra para pagar los domingos a los tres o cuatro jetas el café, copa y puro que se toman en el bar que está junto al Huerva, después de hacer simulacro de sudar la camiseta. Para que no haya equívocos y evitar cualquier protesta, nos referimos al Pedro Solano, al Salvador Vidorreta, al Vicente "el catalán" y al Salvador Aldazábal, mayoral de esta capea.
 

Art. 5

Se establece por decreto que no hay edad longeva en el Club Horizonte para ejercitar carreras. Tanto valen los de veinte años como los de sesenta, pues todos tienen el mismo número de dos piernas.
 

Art. 6

Tal como indica su nombre de Marathón, una meta del corredor del Horizonte es hacer esa carrera de cuarenta y dos kilómetros sin proferir ni una queja, en menos de tres horas que es lo que se aconseja para poder presumir sin pecado, de inmodestia.
 

Art. 7

Como obligación se pide que en la prueba social nuestra que se celebra cada año, que no haya ninguna ausencia, para que sea una carrera de grande magnificencia.
 

Art. 8

Esta Sociedad ha dispuesto que por razones de ideas, de religiones o sexos o de otras causas diversas, no debe haber en el Club motivos de diferencias y que por tanto lo mismo son los hombres que la mujeres, los bancarios que los maestros, españolas o extranjeras, los pobres que los que viven administrando sus rentas, los empleados a sueldo, jubilados, informáticos, los que tocan la trompeta...
Todos se esfuerzan lo mismo para subir una cuesta y del arte de correr, jubilosos hacen fiesta.
 

Art. 9

Al atleta del Horizonte nunca le entra la flojera; es valiente, resistente, y en la carrera una fiera; al adversario adelanta antes de entrar a la meta.
Igual corre en Olorón de la Francia que corre en Bureta de Alberite; en Madrid o junto al Moncayo, en Vera... Del Pirineo ha hollado el Aneto y otras crestas y ha pateado los senderos del Ebro, por sus riberas. En Peña Oroel o Rodanas ha plantado su bandera. Ha sudado el marathón, conoce el campo a traviesa y las carreras de pollos de los pueblos, en sus fiestas.
El azul añil austero es el color de sus gestas.
 

Art. 10

Se es socio mayor de edad cuando has pisado las huellas del socio que te precede entrenando o en carrera, en el polvo del camino o asfalto de carretera. Entonces podrás llamarte HERMANO DE TIERRA.
 

 
En Zaragoza, septiembre año 2000.
Presentado a la asamblea por un petardo de socio que se autoproclama poeta.
¿Se aprueba este reglamento?
¿Lo mandamos a la mie..a?
Que sea lo que Dios quiera.